Venturi comienza dando una crítica
al movimiento moderno, donde se considera que los autores del mismo movimiento,
se olvidaron de las tradiciones que se fueron formando en el ámbito
arquitectónico, los cuales son los elementos que iniciaron con sus teorías
arquitectónicas.
La
complejidad y la contradicción vs. La simplificación o el pintoresquismo
Ellos creían que empezando de
nuevo, idealizando las formas e ignorando esos elementos, idearían una arquitectura sólida y
única. Venturi, después de esto, analiza cada parte de la obra, criticándola,
definiéndola y la hace ver de tal forma que en las obras arquitectónicas la
esencia está en su forma y en sus características particulares, donde la ornamentación genera un
simbolismo en la obra y los elementos clásicos evolucionan y
dan un carácter a la arquitectura.
Dentro del concepto de
complejidad del que trata Venturi, habla del concepto de “menos es más”, el
cual hace que los arquitectos se limiten al cómo resolver los problemas, ya
que, por la concepción de algunos problemas generará más problemas, ya que
estos nunca se podrán resolver todos y siempre existirá esa lucha en la que
solo se podrá hacer una arquitectura inclusiva de fragmento, de contradicción y
de las tensiones que estas producen.
También Venturi nos hace ver
que casi por accidente muchos arquitectos del
siglo XX caen en la complejidad, aunque mal entendida, solo por haber
rechazado la simplicidad.
La
ambigüedad
Continuando con el análisis de
los elementos arquitectónicos, Robert Venturi define: “un elemento
arquitectónico se percibe como forma, estructura, textura y material. Esas
relaciones oscilantes, complejas y contradictorias, son la fuente de la
ambigüedad y tensión características de la arquitectura”; siguiendo, discute de
contradicciones de las formas, como un ejemplo toma La Villa Savoye de Le
Corbusier, donde se cuestiona si es de una planta cuadrada o no. Es ahí donde
se presenta la ambigüedad, esto quiere decir que se pueden tomar más de una
interpretación, donde “la arquitectura es concreta y abstracta” define Venturi.
La interpretación de la Villa
Savoye es esta, en la planta baja la vemos de una forma semicircular dentro de
una forma cuadrada, es donde la ambigüedad hacer ver “esto y lo otro”, y
no “esto o lo otro”.
La simplicidad de La Villa
Savoye va de la mano con la complejidad, ya que estas se complementan.
El
fenómeno de “lo uno y lo otro” en la arquitectura
En el fenómeno de “lo uno y lo
otro” pueden incluir elementos que son a la vez buenos o malos y con distintas
características espaciales y estructurales. Y así como señala el autor “una
arquitectura que incluye diversos niveles de significado crea ambigüedad y
tensión.”
El
elemento de doble-función
Dentro de la contradicción se
incluye el elemento de doble función, el cual el autor lo define como: “El
elemento de doble función pertenece más a los aspectos de uso y estructura,
mientras que lo uno y lo otro se refiere más a la relación de la parte con el
todo. Lo uno y lo otro recalca más los dobles significados que las dobles
funciones.” Lo cual había sido poco usado en la arquitectura moderna, donde
como remplazo se ha separado y especialización, como en los materiales y el
espacio. Como por ejemplo, al promover la estructura porticada y el muro
cortina, ha separado la estructura del abrigo.