TEATROS GRIEGOS

El teatro griego tenía una clara función social y cívica y las representaciones estaban vinculadas a festividades religiosas. Las obras conservadas atestiguan la profundidad del pensamiento griego sobre el ser humano.

Los géneros representados fueron la tragedia y la comedia. Ambas tenían como principal función hacer reflexionar al espectador sobre los problemas que atañen al ser humano, de manera que la representación de la obra sirviese de enseñanza. 

El espectador, al ver los trágicos sucesos que acontecen a los protagonistas, experimenta un sentimiento llamado catarsis (término acuñado por Aristóteles), que le purifica, sosiega sus pasiones negativas y le hace ser mejor persona y mejor ciudadano; por otra parte, con la comedia divertía y criticaba aspectos de su sociedad contemporánea. 

Con ello, el teatro en Grecia no es solo una diversión o entretenimiento, sino que cumple una función de educación social.
Un ejemplo es el teatro griego de Taormina, ubicado en Sicilia, Italia.



TORRE LATINOAMERICANA

Antecedentes
En 1946, la compañía de seguros la Latinoamericana obtuvo un permiso de la Secretaria de Hacienda para la construcción del rascacielos más alto de Latinoamérica sobre el antiguo Convento de San Francisco en las calles de Madero y San Juan de Letrán (Actualmente Eje Central).
La Torre Latinoamericana fue construida por un grupo de connotados profesionistas, el Arq. Cesar Augusto Álvarez, Arq. Gonzáles Paullada, el Ing. Eduardo Espinosa y el  Dr. Leonardo Zeevaert.
En Febrero de 1949 se inició la construcción de la Torre y se concluyó a principios de 1956. 

Para la construcción del edificio más grande de Latinoamérica fuera de los Estados Unidos en su tiempo el Doctor Leonardo Zeevaert realizo un amplio estudio de investigación del Subsuelo para conocer la vulnerabilidad sísmica para soportar al edificio sin problemas ocasionados por los movimientos telúricos.
Después del estudio, el Dr. Leonardo Zeevaert llegó a la conclusión de proyectar una cimentación y estructural que crearía paradigmas en la ingeniería moderna, ya que el subsuelo de la ciudad es fangoso, con consistencia esponjosa. Fue necesario hincar 361 pilotes especialmente diseñados, hasta una profundidad de 33 m para cimentar la torre. Se colocó una cimentación de concreto que permite que el edificio, literalmente "flotara" en el subsuelo, independientemente del soporte que le proporcionan los pilotes. Esta tecnología, original de México, fue la primera de su tipo en el mundo y sigue siendo utilizada por todos los constructores de rascacielos para zonas de alto riesgo sísmico.

Generalidades
La Torre Latinoamericana está constituida por con una estructura rígida de acero que pesa cerca de 3.200 Toneladas, y que dan forma a 3 sótanos y 44 pisos. Todo el edificio con un total de 24.100 Toneladas y una altura de 134 metros, más una antena de 54 metros, totalizando 188 metros sobre el nivel de la calle.
Ø  Altura - 188 m. Estructural (254 m)
Ø  Área Total - 27.700 m²
Ø  Pisos - 3 niveles subterráneos en los 48 niveles totales.
Ø  Peso total - 24.100 toneladas
Ø  Peso total de la instalación sanitaria - 50 t
Ø  Total de lámparas de iluminación - 4.000 lámparas
Ø  Condición: En uso.
Ø  Rango:
o      En México: 9º lugar
o      En Latinoamérica: 53º lugar
o      En el Mundo: 415º lugar
o      En el Mundo en 1956: 3º lugar
o      En la Ciudad de México: 5º lugar


Materiales
Los materiales usados para la construcción de la Torre fueron principalmente Acero reforzado, Concreto Reforzado, Cristal y aluminio
Ø  Estructura de concreto reforzado con:
o   39,000 metros cúbicos de concreto
o   3,200 toneladas de acero estructural y de refuerzo
o   75 amortiguadores sísmicos.
Ø  Cristalería total - 27.700 
Ø  Total de lámina acanalada de aluminio - 3,200 m

En 1956, cuando la Torre Latinoamericana se incorporó a la silueta de la capital, lo hizo marcando un hito, como La Ciudadela  siglo y medio antes: es un edificio que reta a su tiempo y supera las expectativas de sus constructores.
Con la ampliación, en 1946, de San Juan de Letrán (Eje Central), la esquina con Madero se volvió “la más importante de la ciudad”.
La compañía La Latinoamericana de Seguros de Vida, que tenía allí unas oficinas, decidió hacer una fuerte inversión en esa esquina.
“La Latinoamericana quería tener el edificio más alto” de la capital, recuerda, en una conferencia dictada en 1986, el ingeniero Adolfo Zeevaert Wiechers (1920-2003), quien dirigiera la obra.
Zeevaert conformó un equipo en el que incluyó a su hermano, el Dr. Leonardo Zeevaert (1914-2010), experto en cálculo, egresado del mit y fundador de la cátedra de mecánica de suelos en la UNAM.
Los trabajos empezaron en 1948.  El estudio de mecánica de suelos reveló que se podían levantar más que 26 pisos, como se deseaba al principio. La compañía decidió aumentar su apuesta y llegar a los 43 niveles, más azotea.
Leonardo Zeevaert, entonces de 34 años, hizo el estudio de mecánica de suelos, diseñó la cimentación y asesoró el cálculo de la estructura –el edificio en sí--, que estuvo a  cargo del ingeniero Eduardo Espinoza.
Una construcción “tiene tres componentes: la estructura, lo que se ve sobre el nivel calle, la cimentación que soporta esa estructura y el subsuelo donde está apoyado.  Los tres interactúan juntos.
“Si uno de esos tres falla, el edificio se cae”, explica Leonardo Zeevaert hijo. Para este arquitecto, en el estudio de mecánica de suelos es donde “la Torre tiene un plus, porque ese estudio fue muy bien hecho”.
Pero en este emblemático edificio tuvieron lugar varios parteaguas. Por primera vez, indica Zeevaert hijo, “se hizo una excavación muy profunda” para los cimientos; asimismo, por primera vez, el estudio del suelo y luego, la ejecución de la obra, cuidaron de no dañar las estructuras colindantes, como la Casa de los Azulejos y el edificio Rule.
El entrevistado aprovecha para dar un manotazo a varios “mitos” sobre el funcionamiento de la Torre: La Torre tiene una cimentación de concreto, a 9m de profundidad, apoyada sobre 361 pilotes que llegan a los 33m de profundidad hincados en “una capa resistente” del subsuelo.
¿Es como una chinampa moderna? “Se puede decir que sí”.
¿Una gesta más? Zeevaert padre, quien se autodefinía como “ingeniero-científico”, era tan minucioso que antes de la obra calculó cuatro veces la estructura, en tiempos en que ese trabajo se hacía con regla de cálculo, es decir, “a mano”. Anticipó incluso los efectos futuros de la continua desecación del manto freático.
Más aún, usó en este edificio dos invenciones suyas: la “cabeza de pilote tipo lez” (siglas de su nombre), que garantiza que al hincar el pilote en el suelo, éste se vaya recto, y la “cimentación tipo lez”, que consiste en “un cajón”, configuración que le permite resistir los impactos sísmicos sin deformarse.
Para Zeevaert hijo, la supervisión de la obra, a cargo de su tío, fue otro gran acierto, pues siempre cuidó que se respetara el peso calculado para la estructura (115 kg/m2).
La ligereza de los materiales, la colocación de aditamentos, muros y detallado separados de la estructura, han contribuido a la estabilidad de este edificio levantado en un área de mil 100m2. 
La Torre, cuyo diseño arquitectónico es de Augusto H. Álvarez, fue efectivamente el rascacielos más alto de Latinoamérica hasta 1972 (mide 182m, si se incluye la antena, de 44m).
Durante la construcción de la Torre, Leonardo Zeevaert  padre estaba desarrollando un sistema de cálculo estructural al que llamó “sismogeodinámico”. En lugar de partir del peso que tendrá el edificio para calcular los cimientos, parte de las fuerzas sísmicas para calcular el peso y, en consecuencia, la cimentación.
Hacia el final de su vida, a los 93 años, con los datos obtenidos tras el sismo de 1985, volvió a calcular la Torre. El primer rascacielos construido en terreno de alto riesgo, fue diseñado para resistir un sismo de 8 grados Richter

En marzo de 1956 terminó la construcción del rascacielos con 181.3 metros  de altura final, 24 100 toneladas de peso y un costo total de 55 millones de  pesos, hoy equivalente a cerca de 64 millones de pesos..

Función y Espacio
La Torre Latinoamericana fue construida para alojar la compañía de seguros Latinoamericana Seguros S. A.
Es el primer rascacielos de la ciudad y en su tiempo la construcción más alta de Latinoamérica. Cuenta con 43 pisos de oficinas y una antena desde donde se transmiten señales de radio y televisión. Asimismo en su cúspide cuenta con un mirador, que en días despejados, permite tener hermosas perspectivas a los cuatro puntos cardinales de la ciudad.

Técnica

Constituye un motivo de orgullo para los habitantes de la metrópolis ya que durante su construcción rompió varios records en ingeniería utilizando tecnología mexicana además de haber resistido sin sufrir daño alguno los terremotos de 1957 y 1985. La Torre Latinoamericana comenzó su construcción en 1949 para ser concluida 7 años después en 1956, cuando fue inaugurada el 30 de abril de ese año. Durante su construcción se tomaron en cuenta aspectos novedosos para aquella época respecto de su cimentación, ya que al localizarse en una zona sísmica se empleó un sistema de rieles que protegen a la estructura de sufrir daños. Este rascacielos cuenta con 43 pisos de oficinas y una antena desde donde se transmiten señales de radio y televisión. Asimismo esta torre nos ofrece un mirador en los tres últimos pisos de su estructura donde puede obtenerse excelentes vistas de la ciudad.


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