TORRE LATINOAMERICANA
Antecedentes
En 1946, la
compañía de seguros la Latinoamericana obtuvo un permiso de la Secretaria de
Hacienda para la construcción del rascacielos más alto de Latinoamérica sobre
el antiguo Convento de San Francisco en las calles de Madero y San Juan de
Letrán (Actualmente Eje Central).
La Torre
Latinoamericana fue construida por un grupo de connotados profesionistas, el
Arq. Cesar Augusto Álvarez, Arq. Gonzáles Paullada, el Ing. Eduardo Espinosa y
el Dr. Leonardo
Zeevaert.
En Febrero de 1949 se inició la construcción de la Torre y se concluyó a
principios de 1956.
Para la
construcción del edificio más grande de Latinoamérica fuera de los Estados
Unidos en su tiempo el Doctor Leonardo Zeevaert realizo un amplio estudio de
investigación del Subsuelo para conocer la vulnerabilidad sísmica para soportar
al edificio sin problemas ocasionados por los movimientos telúricos.
Después del
estudio, el Dr. Leonardo Zeevaert llegó a la conclusión de proyectar una
cimentación y estructural que crearía paradigmas en la ingeniería moderna, ya
que el subsuelo de la ciudad es fangoso, con consistencia esponjosa. Fue
necesario hincar 361 pilotes especialmente diseñados, hasta una
profundidad de 33 m para cimentar la torre. Se colocó una cimentación de
concreto que permite que el edificio, literalmente "flotara" en el
subsuelo, independientemente del soporte que le proporcionan los pilotes. Esta
tecnología, original de México, fue la primera de su tipo en el mundo y sigue
siendo utilizada por todos los constructores de rascacielos para zonas de
alto riesgo sísmico.
Generalidades
La Torre
Latinoamericana está constituida por con una estructura rígida de acero que
pesa cerca de 3.200 Toneladas, y que dan forma a 3 sótanos y 44 pisos. Todo el
edificio con un total de 24.100 Toneladas y una altura de 134 metros, más una
antena de 54 metros, totalizando 188 metros sobre el nivel de la calle.
Ø
Altura
- 188 m. Estructural (254 m)
Ø
Área
Total - 27.700 m²
Ø
Pisos
- 3 niveles subterráneos en los 48 niveles totales.
Ø
Peso
total - 24.100 toneladas
Ø
Peso
total de la instalación sanitaria - 50 t
Ø
Total
de lámparas de iluminación - 4.000 lámparas
Ø
Condición:
En uso.
Ø
Rango:
o
En
México: 9º lugar
o
En
Latinoamérica: 53º lugar
o
En
el Mundo: 415º lugar
o
En
el Mundo en 1956: 3º lugar
o
En
la Ciudad de México: 5º lugar
Materiales
Los
materiales usados para la construcción de la Torre fueron principalmente Acero
reforzado, Concreto Reforzado, Cristal y aluminio
Ø Estructura de concreto
reforzado con:
o 39,000 metros cúbicos
de concreto
o 3,200 toneladas de
acero estructural y de refuerzo
o 75 amortiguadores
sísmicos.
Ø Cristalería total -
27.700 m²
Ø Total de lámina
acanalada de aluminio - 3,200 m
En 1956,
cuando la Torre Latinoamericana se incorporó a la silueta de la capital, lo
hizo marcando un hito, como La Ciudadela siglo y medio antes: es un
edificio que reta a su tiempo y supera las expectativas de sus constructores.
Con la ampliación, en 1946, de San Juan de Letrán (Eje Central), la esquina con
Madero se volvió “la más importante de la ciudad”.
La compañía La Latinoamericana de Seguros de Vida, que tenía allí unas
oficinas, decidió hacer una fuerte inversión en esa esquina.
“La Latinoamericana quería tener el edificio más alto” de la capital, recuerda,
en una conferencia dictada en 1986, el ingeniero Adolfo Zeevaert Wiechers
(1920-2003), quien dirigiera la obra.
Zeevaert conformó un equipo en el que incluyó a su hermano, el Dr. Leonardo
Zeevaert (1914-2010), experto en cálculo, egresado del mit y fundador de la
cátedra de mecánica de suelos en la UNAM.
Los trabajos empezaron en 1948. El estudio de mecánica de suelos reveló
que se podían levantar más que 26 pisos, como se deseaba al principio. La
compañía decidió aumentar su apuesta y llegar a los 43 niveles, más azotea.
Leonardo Zeevaert, entonces de 34 años, hizo el estudio de mecánica de suelos,
diseñó la cimentación y asesoró el cálculo de la estructura –el edificio en
sí--, que estuvo a cargo del ingeniero Eduardo Espinoza.
Una construcción “tiene tres componentes: la estructura, lo que se ve sobre el
nivel calle, la cimentación que soporta esa estructura y el subsuelo donde está
apoyado. Los tres interactúan juntos.
“Si uno de esos tres falla, el edificio se cae”, explica Leonardo Zeevaert
hijo. Para este arquitecto, en el estudio de mecánica de suelos es donde “la
Torre tiene un plus, porque ese estudio fue muy bien hecho”.
Pero en este emblemático edificio tuvieron lugar varios parteaguas. Por primera
vez, indica Zeevaert hijo, “se hizo una excavación muy profunda” para los
cimientos; asimismo, por primera vez, el estudio del suelo y luego, la
ejecución de la obra, cuidaron de no dañar las estructuras colindantes, como la
Casa de los Azulejos y el edificio Rule.
El entrevistado aprovecha para dar un manotazo a varios “mitos” sobre el
funcionamiento de la Torre: La Torre tiene una cimentación de concreto, a 9m de
profundidad, apoyada sobre 361 pilotes que llegan a los 33m de profundidad
hincados en “una capa resistente” del subsuelo.
¿Es como una chinampa moderna? “Se puede decir que sí”.
¿Una gesta más? Zeevaert padre, quien se autodefinía como
“ingeniero-científico”, era tan minucioso que antes de la obra calculó cuatro
veces la estructura, en tiempos en que ese trabajo se hacía con regla de
cálculo, es decir, “a mano”. Anticipó incluso los efectos futuros de la
continua desecación del manto freático.
Más aún, usó en este edificio dos invenciones suyas: la “cabeza de pilote tipo
lez” (siglas de su nombre), que garantiza que al hincar el pilote en el suelo,
éste se vaya recto, y la “cimentación tipo lez”, que consiste en “un cajón”, configuración
que le permite resistir los impactos sísmicos sin deformarse.
Para Zeevaert hijo, la supervisión de la obra, a cargo de su tío, fue otro gran
acierto, pues siempre cuidó que se respetara el peso calculado para la
estructura (115 kg/m2).
La ligereza de los materiales, la colocación de aditamentos, muros y detallado
separados de la estructura, han contribuido a la estabilidad de este edificio
levantado en un área de mil 100m2.
La Torre, cuyo diseño arquitectónico es de Augusto H. Álvarez, fue efectivamente
el rascacielos más alto de Latinoamérica hasta 1972 (mide 182m, si se incluye
la antena, de 44m).
Durante la construcción de la Torre, Leonardo Zeevaert padre estaba
desarrollando un sistema de cálculo estructural al que llamó “sismogeodinámico”.
En lugar de partir del peso que tendrá el edificio para calcular los cimientos,
parte de las fuerzas sísmicas para calcular el peso y, en consecuencia, la
cimentación.
Hacia el final de su vida, a los 93 años, con los datos obtenidos tras el sismo
de 1985, volvió a calcular la Torre. El primer rascacielos construido en
terreno de alto riesgo, fue diseñado para resistir un sismo de 8 grados Richter
En marzo de
1956 terminó la construcción del rascacielos con 181.3 metros de altura final, 24 100 toneladas de peso y
un costo total de 55 millones de pesos,
hoy equivalente a cerca de 64 millones de pesos..
Función y Espacio
La Torre
Latinoamericana fue construida para alojar la compañía de seguros
Latinoamericana Seguros S. A.
Es el primer rascacielos de la ciudad y en su tiempo la
construcción más alta de Latinoamérica. Cuenta con 43 pisos de oficinas y una
antena desde donde se transmiten señales de radio y televisión. Asimismo en su
cúspide cuenta con un mirador, que en días despejados, permite tener hermosas
perspectivas a los cuatro puntos cardinales de la ciudad.
Técnica
Constituye un motivo de orgullo para los habitantes de la
metrópolis ya que durante su construcción rompió varios records en ingeniería
utilizando tecnología mexicana además de haber resistido sin sufrir daño alguno
los terremotos de 1957 y 1985. La Torre Latinoamericana comenzó su construcción
en 1949 para ser concluida 7 años después en 1956, cuando fue inaugurada el 30
de abril de ese año. Durante su construcción se tomaron en cuenta aspectos
novedosos para aquella época respecto de su cimentación, ya que al localizarse
en una zona sísmica se empleó un sistema de rieles que protegen a la estructura
de sufrir daños. Este rascacielos cuenta con 43 pisos de oficinas y una antena
desde donde se transmiten señales de radio y televisión. Asimismo esta torre
nos ofrece un mirador en los tres últimos pisos de su estructura donde puede
obtenerse excelentes vistas de la ciudad.